Cada anticuerpo es único, y como tal, tendrá definidas unas condiciones de almacenamiento específicas que garanticen la óptima estabilidad del mismo. Habitualmente, tanto los anticuerpos monoclonales como policlonales,  traerán recogidas en sus respectivas hojas técnicas las condiciones idóneas para su almacenamiento. Éstas pueden variar en función del tipo de anticuerpo, purificación a la que haya sido sometido, adición de preservantes… Y si bien es cierto que hay casos en los que se debe atender a condiciones especiales, la mayoría de los anticuerpos pueden almacenarse siguiendo unas mismas guías generales.

Hoy os traemos algunos consejos para almacenar los anticuerpos en condiciones óptimas en función de la composición de la muestra. Pero antes, repasemos algunas generalidades:

  • Como norma general, recordar que no conviene someter a los anticuerpos a continuos ciclos de congelación/descongelación que podrían llevar a la desnaturalización del mismo y la formación de agregados, reduciendo así su capacidad de unión al antígeno. Por lo tanto, siempre es recomendable alicuotar el reactivo antes de congelarlo.
  • Otro punto a tener en cuenta es la concentración. Las proteínas, en general, son menos susceptibles de sufrir degradaciones cuando se almacenas a concentraciones elevadas, idealmente a 1mg/mL o superiores. Esta es la razón por la que muchas veces se añade BSA o similares como estabilizantes, aunque esta práctica debe evitarse cuando se pretenda conjugar el anticuerpo, ya que competiría con éste reduciendo la eficiencia de la conjugación.
  • También conviene recordar que la azida sódica, frecuentemente utilizada para estabilizar este tipo de reactivos, inhibe la actividad enzimática de la HRP (ojo con las reacciones de conjugación) y es tóxica para la mayoría de organismos (a tener en cuenta si se van a teñir células vivas o si se van a utilizar los anticuerpos para ensayos in vivo). La acida sódica puede eliminarse mediante diálisis (IgG MW: 150kDa – IgM MW: 600kDa – Acida sódica MW: 65Da)
  • Respecto a la congelación, no existe una ventaja significativa entre hacerlo a -80ºC frente a -20C. Sin embargo, sí que es importante colocar siempre los viales con los anticuerpos en un lugar profundo del congelador, donde las fluctuaciones de temperatura por la apertura de la puerta afecten lo menos posible. No deben utilizarse congeladores frost-free, que evitan la formación de hielo mediante continuos ciclos de congelación-descongelación.

Como ya hemos dicho, cada reactivo puede tener sus particularidades individuales, pero en la mayoría de los casos se pueden establecer algunas pautas generales para almacenar los anticuerpos correctamente.

Cómo almacenar los anticuerpos

1. ANTISUERO

  • Para uso a corto plazo (meses): Se recomienda añadir azida (0,05%) y almacenar a +4ºC
  • Almacenamiento a largo plazo (años): Congelar a -20ºC o -80ºC

2. FRACCIÓN IgG (Estable)

  • Para uso a corto plazo: añadir azida (0,02%) (o similar) y almacenar a +4ºC
  • Almacenamiento a largo plazo (años): Congelar a -20ºC o -80ºC

3. FRACCIÓN IgY (Muy estable)

  • Almacenar a +4ºC añadiendo uno de estos dos preservantes:
  1. Azida sódica (0,02%)
  2. Gentamicin sulfato (50ug/ml)

* Importante: no congelar nunca la yema de huevo, pues esto podría dificultar la purificación de los anticuerpos.

4. ANTICUERPOS PURIFICADOS POR AFINIDAD (Poco estable)

La estabilidad de los anticuerpos purificados por afinidad frente a diferentes epítopos puede variar enormemente. Es necesario establecer condiciones de almacenamiento específicas para cada caso particular en base a las siguientes alternativas:

  • Congelar a -20ºC o -80ºC
  • +4ºC con azida (0,02%)
  • -20ºC con glicerol (10-50%)
  • -20ºC con BSA (0,05-0,5%)

5. ANTICUERPOS CONJUGADOS

  • Liofilizados: Almacenar a +4ºC
  • Una vez reconstituidos, suelen ser estables durante un año a +4ºC. Para almacenamiento a largo plazo, se recomienda diluirlos en glicerol (50%) y congelarlos a -20ºC o -80ºC

* Los anticuerpos conjugados deben almacenarse en viales opacos o envueltos en papel de aluminio para protegerlos de la luz.

En definitiva, los anticuerpos en general, son reactivos estables que bajo las condiciones correctas de almacenamiento pueden permanecer viables durante años.

Si después de esta breve guía sigues teniendo alguna duda sobre cómo almacenar los anticuerposcorrectamente, no dudes en contactar con nosotros.

Fuente imagen: Google imágenes

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