Cuando se trabaja con muestras de proteínas, existen factores críticos que hay que vigilar de cerca para evitar su degradación o disfuncionalidad y garantizar la fiabilidad de los resultados.

Estos factores reflejan por tanto la calidad de las proteínas y se pueden resumir básicamente en:

  • Integridad
  • Pureza
  • Homogeneidad
  • Solubilidad
  • Estabilidad
  • Almacenamiento

En esta entrada os traemos algunos consejos para mejorar la calidad de las proteínas y optimizar así los resultados de los ensayos.

 

Cómo mejorar la calidad de las proteínas

 

1.- Optimización de la pureza e integridad de las proteínas

Optimizar la pureza e integridad de las proteínas pasa por evitar o reducir al máximo la contaminación de la muestra con impurezas, proteínas modificadas o productos de degradación, entre otros.

Algunos de los pasos sobre los que se puede actuar con este fin son:

  1. Cambiar el protocolo de purificación modificando por ejemplo las condiciones de lavado y elución o añadiendo pasos adicionales de purificación como una cromatografía de intercambio iónico.
  2. Modificar las condiciones de inducción de la expresión de proteínas
  3. Utilizar un vector de clonación diferente
  4. Utilizar un sistema de expresión distinto

 

2.- Optimización de la homogeneidad y solubilidad de las proteínas

Para evitar o eliminar la formación de agregados e incrementar la solubilidad de las proteínas de interés, hay varios puntos sobre los que se puede incidir, como por ejemplo:

  1. Realizar siempre una cromatografía de exclusión por tamaño como último paso del proceso de purificación de la proteína.
  2. No concentrar en exceso la muestra, ya que los procesos que se aplican con este fin normalmente suelen inducir la agregación de las proteínas (Recuerda esta entrada sobre 5 técnicas para concentrar proteínas).
  3. Modificar la composición del buffer en el que se encuentra la proteína hasta optimizar el PH, la salinidad, los aditivos, etc. más adecuados en cada caso.

 

3.- Optimización de la estabilidad y el almacenamiento de las proteínas

Respecto a la estabilidad y el almacenamiento a medio o largo plazo de las proteínas, es frecuente pensar que la congelación y criopreservación es el método idóneo. Y aunque esto es cierto en una gran parte de los casos, no es siempre así debido a la variabilidad intrínseca de cada proteína individual.

Es por ello que lo aconsejable es estudiar la estabilidad de cada proteína de interés para identificar el método de almacenamiento óptimo en cada caso, bien sea la simple refrigeración, congelación, liofilización, etc.

Podéis ampliar la información en este post sobre Cómo almacenar las proteínas para evitar su degradación.

 

Para terminar este post sobre cómo mejorar la calidad de las proteínas, os dejamos algunas entradas relacionadas:

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