¿Quién dijo que en el laboratorio no se pasa miedo? La contaminación de un cultivo celular en el que se lleva meses trabajando, el intercambio de muestras o reactivos por error o los resultados inesperados de algunos experimentos pueden resultar mucho más terroríficos que un espectro fantasmagórico, el maleficio de una bruja o el ataque de una legión zombis.

Con la noche de Halloween a la vuelta de la esquina, es el momento perfecto para hacer una lista de cosas terroríficas que pueden pasarte en el laboratorio, y algunos tips para saber  cómo evitarlas.

 

7 cosas terroríficas que te pueden pasar en el laboratorio (y cómo evitarlas)

1.- Burbujas catastróficas

A veces, la aparición de burbujas puede suponer la ruina de un experimento. ¿Algunos ejemplos?

  • Obstruyen las columnas de cromatografía, afectando a la velocidad de flujo y la pureza.
  • Afectan a la migración de proteínas en Western Blot, e impiden la transferencia de las mismas a la membrana, dando lugar a falsos negativos.
  • Interfieren en la longitud de onda de los espectrofotómetros, dificultando la lectura de los resultados.
  • Afectan a la morfología celular y pueden favorecer la desnaturalización de las proteínas.
  • Causan artefactos ópticos, rebajando la calidad de las imágenes obtenidas.

Algunos consejos para evitar la aparición de burbujas incluyen la desgasificación de los buffers, aspirarlas mediante una pipeta o pincharlas con cuidado.

 

2.- Baile mortal de muestras

Cualquier pequeña distracción en el laboratorio puede hacernos perder la atención sobre el experimento que estemos llevando a cabo en un momento concreto. Gestionar correctamente la trazabilidad de las muestras es una habilidad fundamental que hay que desarrollar lo antes posible.

Aunque parezcan cosas muy básicas, muchos desastres pueden evitarse con dos reglas muy sencillas: marcar todo lo que se va añadiendo a la reacción y etiquetar todas las muestras.

 

3.- Derrames, vuelcos y vertidos pantanosos

La gravedad de los derrames de reactivos químicos en el laboratorio depende de la peligrosidad de los mismos.

Los derrames menores, pueden ser gestionados por el propio personal del laboratorio con los conocimientos adecuados:

  • Avisar al resto del personal de laboratorio que se encuentre cerca de la zona donde se ha producido el derrame.
  • Asegurarse de llevar el equipo protector apropiado: guantes, bata y gafas de protección, si fuera el caso.
  • Evitar respirar vapores.
  • Acordonar la zona.
  • Utilizar el kit apropiado para neutralizar y/o adsorber el reactivo derramado.
  • Una vez recogidos y desechados los residuos, limpiar la zona con agua.

En caso de derrames mayores:

  • Evacuar el laboratorio.
  • En caso de reactivos inflamables, apagar las fuentes de calor.
  • Cerrar las puertas para aislar el área afectada.
  • Llamar al servicio especializado de emergencias.

 

4.- Alerta de seguridad

No cumplir las normas de seguridad al trabajar en un laboratorio científico puede tener consecuencias nefastas. Aquí os dejamos algunas directrices de seguridad fundamentales:

  • Leer siempre las hojas de seguridad de los reactivos (MSDS).
  • Llevar siempre puesta la bata de laboratorio (y solo en el laboratorio).
  • Llevar gafas de seguridad en los casos necesarios.
  • Protección ocular si se trabaja con luz ultravioleta.
  • No comer en el laboratorio.
  • Mantener la cabeza fuera de la campana de gases y la cabina de flujo laminar.

 

5.- Aterrador ajuste de presupuesto

En muchos casos, la financiación de los proyectos se ajusta más a un ritmo cíclico que a una estabilidad lineal. Cuando los fondos de un determinado proyecto están a punto de expirar, hay que prepararse para la austeridad hasta que llegue el próximo ciclo de financiación.

Comprar material no perecedero por adelantado, solicitar muestras gratuitas cuando sea posible, preparar buffers y reactivos in-house, establecer colaboraciones con otros grupos o cualquier otra forma de gestionar el laboratorio de manera creativa puede ayudar a hacer más con menos.

 

6.- Western Blot de ultratumba

Sí, los resultados de algunos Western Blots pueden resultar espeluznantes:

  • Cuando el resultado es tan oscuro y difuso como una noche tenebrosa, que no se aprecian las bandas.
  • Cuando se visualiza una sucesión infinita de bandas inesperadas.
  • Cuando el resultado es una imagen fantasmagórica producida por artefactos.
  • Cuando la suciedad y las partículas dispersas a través del blot dejan un rastro espectral a su paso.
  • Y el curioso caso del blot invisible, que no muestra absolutamente ninguna banda.

Para resolver estas situaciones, te recomendamos esta Guía para solucionar problemas en Western Blot.

 

7.- Contaminación apocalíptica de cultivos celulares

La contaminación de las líneas celulares es uno de los mayores temores de la gran mayoría de investigadores que trabajan con cultivos celulares. Si el orden, la limpieza y la asepsia son importantes en cualquier tipo de experimento científico, cobran una especial relevancia cuando se trabaja con este tipo de muestras.

Para evitar contaminaciones, resulta fundamentan mantener una limpieza minuciosa tanto de la cabina de flujo laminar en la que se manipulan los cultivos, como en las estufas de CO2 donde se incuban.

Algunos consejos rápidos:

  • Cabina de flujo laminar:
    • Ten siempre a mano un pulverizador con etanol (70%) para esterilizar y limpiar la superficie de trabajo (antes y después de su uso) y cualquier objeto no estéril que se introduzca en ella.
    • Organiza el espacio de trabajo de forma estratégica para evitar al máximo la posibilidad de contaminaciones cruzadas.
    • Evita los movimientos bruscos cerca de la cabina que puedan alterar la cortina de flujo laminar y contaminar el espacio de trabajo con aire del exterior.
  • Incubadora de CO2:
    • Antes de limpiar el interior, traslada los cultivos a otra estufa, apágala y corta el suministro de CO2.
    • Retira las baldas, soportes y bandeja de agua, que pueden limpiarse manualmente o ser autoclavadas.
    • A la hora de seleccionar el desinfectante con el que se limpiará el interior, ten en cuenta que algunos compuestos químicos volátiles pueden afectar al crecimiento de las líneas celulares. No se recomienda utilizar desinfectantes clorados.

 

Y hasta aquí nuestra recopilación de historias de terror en el laboratorio (y cómo evitarlas). Si quieres compartir la tuya, no dudes en comentar. Mientras tanto, ¡feliz Halloween!

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