La criopreservación es una técnica a la que se recurre con frecuencia en los laboratorios de investigación. Este método permite el mantenimiento de reservas o backups de líneas celulares con las que poder retomar el trabajo en caso de pérdida o contaminación de células en cultivo, o bien para almacenarlas durante largos periodos de tiempo.

En esta entrada analizamos los 3 puntos clave a tener en cuenta para mantener la viabilidad de células criopreservadas.

3 tips para mantener la viabilidad de células criopreservadas

1.- ¿Cuándo y a qué concentración congelar las células?

El primer punto clave para asegurar la viabilidad de células criopreservadas radica en congelarlas en el momento adecuado, que en este caso es durante el crecimiento logarítmico de las mismas.

En este punto, es muy importante la concentración a la que se vayan a congelar, ya que si lo hacemos a una densidad demasiado alta o muy baja podríamos comprometer su posterior viabilidad. La concentración ideal para criopreservar las células varía entre cultivos, pero generalmente suele estar entre 1×106 y 5×106 células/mL.

2.- ¿Cómo congelar las células?

Respondiendo a esta pregunta existen 3 parámetros de especial relevancia a los que prestar atención: el medio de congelación, el tiempo entre la adición del medio y el inicio de la congelación y la velocidad de congelación.

  • Medio de congelación

En cuanto al medio, es imprescindible la adición de crioprotectores (intracelulares o extracelulares) para evitar el estrés celular durante los procesos de congelación-descongelación.

Los crioprotectores intracelulares penetran en las células para evitar la formación de cristales de hielo y la consecuente ruptura de las membranas celulares. Los más comunes son el DMSO, el glicerol o el etilenglicol.

Los crioprotectores extracelulares reducen el efecto hiperosmótico durante el proceso de congelación. Entre los de uso más común se encuentran la sacarosa, la dextrosa o la polivinilpirrolidona. En este caso, la viabilidad celular tras la congelación suele ser sensiblemente menor que la observada con los crioprotectores intracelulares.

  • Tiempo

Es importante que el proceso de congelación comience inmediatamente después de la adición del medio

  • Velocidad de congelación

Otro punto clave en el mantenimiento de la viabilidad de células criopreservadas es que el proceso de congelación debe ser lento y progresivo para evitar la formación de cristales de hielo intracelulares.

3.- ¿Cómo descongelar las células?

Uno de los grandes retos para mantener la viabilidad de células criopreservadas radica en cómo se realice el proceso de descongelación.

Una vez retirados los crioviales, es importante acelerar al máximo el proceso de descongelación, ya que una descongelación lenta podría favorecer la formación de cristales de hielo dañando las células. Para ello, se deben introducir en un baño de agua a 37ºC hasta su total descongelación.

Una vez descongeladas, las células se transfieren a frascos de cultivo celular que ya contengan el medio de cultivo precalentado.

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